
La toxina botulinica es la estrella de los tratamientos
contra las arrugas, y sin dudarlo es el invento
y descubrimiento en el área de la estética
y belleza más importante del siglo, su uso
es muy eficiente para eliminar el ceño fruncido,
arrugas en la frente, arquear y elevar las cejas,
patas de gallina y levantar la punta nasal.
Existen 3 tipos de factores que arrugan la piel:
•Fotoenvejecimiento:
son las producidas por la acción acumulativa
e irreversible del sol, que se manifiestan con manchas
y engrosamiento de la piel.
•Fisiológico:
estas se forman con los años y se observan
con la laxitud de la piel.
•Dinámico:
estas son las más frecuentes. Y son las que
se producen cuando gesticulamos o expresamos emociones.
Por ej. al reírnos se forman la famosas “patas
de gallo”, cuando nos enojamos se marcan las
líneas verticales del entrecejo y los gestos
de asombro producen las líneas horizontales
de la frente.
El tratamiento actúa
relajando estos músculos y atenuando las
líneas de expresión es la toxina botulínica
tipo A, tratamiento conocido en el mundo. Es el
único tratamiento que actúa sobre
los músculos que forman este tipo de arrugas.
Este producto, al igual que la penicilina y otros
antibióticos (que también son derivados
de toxinas) no revisten peligro para el ser humano.
Posee un cuidadoso proceso de elaboración,
purificación y dosificación para uso
medicinal que lo hace muy seguro. Es un producto
aprobado por la FDA y el INVIMA.