Arañas vasculares
Las arañas vasculares, o los manojos de pequeñas venas rojas o azules que se forman cerca de la superficie de la piel, son una afección frecuente, que avergüenza a millones de mujeres adultas. Las arañas vasculares son similares a las várices; sin embargo, las arañas son más pequeñas y no causan el dolor que, en general, se asocia con las varices.

Causas de las arañas vasculares
Las arañas vasculares normalmente aparecen en las piernas y el rostro. Pueden tener forma ramificada o de araña, o presentarse como líneas dentadas, finas y cortas. Las tres causas principales de las arañas vasculares son la herencia, el embarazo y el tiempo prolongado que las personas pasan sentadas o de pie. Si otras mujeres de su familia tienen arañas vasculares, es probable que también usted las tenga. Las variaciones en los niveles hormonales durante el embarazo pueden empobrecer la circulación sanguínea y, así, contribuir al desarrollo de arañas vasculares. Por último, si su ocupación o su estilo de vida lo obliga a estar sentado o de pie durante períodos prolongados, las paredes de sus venas pueden sufrir un aumento en la presión y, en consecuencia, se formarán arañas vasculares.
Otras causas de las arañas vasculares son el exceso de exposición al sol, el estreñimiento crónico, ciertos medicamentos y píldoras anticonceptivas, el aumento de peso y el uso de zapatos de taco alto o de ropa ajustada.

Prevención de las arañas vasculares
Pueden tomarse diversas medidas para prevenir las arañas vasculares. Evite estar sentado o de pie durante mucho tiempo. Si su empleo le exige estar constantemente sentado o de pie, intente hacer pequeñas caminatas cada dos o tres horas. Si esto no le es posible, entonces mueva sus pies hacia arriba y hacia abajo 10 veces y repítalo cada 10 minutos. Mantenga las piernas en alto cada vez que pueda y no las cruce. Haga ejercicio en forma regular. Use medias de apoyo y prendas que no obstaculicen la circulación. Evite exponer las piernas demasiado al sol y al calor, como en los baños calientes. Asegúrese de que su dieta incluya la cantidad suficiente de fibra y trate de mantener su peso corporal ideal. Todas estas medidas preventivas podrán retrasar o contrarrestar la aparición de arañas vasculares.

Tratamiento de las arañas vasculares

Existen varias opciones para el tratamiento de las arañas vasculares, entre las que se incluyen los tratamientos naturales, la cirugía, el tratamiento de eliminación de venas varicosas con láser y la escleroterapia. Cada una está diseñada para volver a proporcionar un aspecto más sano y joven a las piernas.

Várices
Las várices son vasos sanguíneos que se han dilatado e inflamado. De color rojo o púrpura, tienden a aparecer en las venas grandes que recorren el largo de la pierna, justo por debajo de la superficie de la piel. Las várices —un trastorno que afecta a millones de personas, principalmente a mujeres de entre 30 y 70 años — obedecen a numerosas causas.

Causas de las várices
Si bien aún no se conoce la causa exacta de las várices, los médicos han determinado que las várices se forman cuando los vasos sanguíneos se debilitan y funcionan mal. Cuando funcionan normalmente, los vasos sanguíneos llevan la sangre desde las extremidades inferiores hacia el corazón, recogiendo el oxígeno en el camino. Desde los pies a las piernas y por todo el cuerpo, la sangre oxigenada es bombeada nuevamente hacia el músculo cardíaco. Cuando una o más de las válvulas de los vasos sanguíneos deja de cerrar correctamente o cuando las paredes de los vasos sanguíneos se debilitan, la sangre que circula por ellos no puede fluir fácilmente contra la fuerza de gravedad. Entonces, la sangre se acumula y hace que los vasos sanguíneos se hinchen, se abulten y formen várices.
Existe una cantidad de factores que parecen contribuir al mal funcionamiento de los vasos sanguíneos. Entre las causas de las várices pueden incluirse la presión arterial alta, el tabaquismo, la obesidad, la herencia y el envejecimiento. Los cambios hormonales y el embarazo también pueden ser causas de várices, aunque en las mujeres embarazadas, las várices en general desaparecen alrededor de un año después del parto. El estar de pie durante períodos prolongados también se ha relacionado con la mala circulación y puede ser una de las causas de las várices.

Prevención de las várices

Las estrategias de prevención de las várices incluyen un programa de ejercicios físicos, la alimentación saludable y el control del peso. El ejercicio diario, como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta, mantiene activas las bombas que se encuentran en los músculos de las pantorrillas y favorece la circulación. La buena circulación es la clave para evitar que la sangre se acumule en las venas. Si ya tiene várices, debe evitar los ejercicios extenuantes. Antes de iniciar un programa de ejercicios, hable con el médico.

Una dieta saludable — en especial rica en fibras — también puede ayudar a prevenir las várices. Los buenos hábitos alimenticios favorecen la regularidad intestinal y ayudan a que la gente alcance o mantenga su peso ideal. Los individuos obesos o con sobrepeso son más propensos a tener presión arterial alta, lo que agrega un esfuerzo adicional a los vasos sanguíneos y los torna más susceptibles de transformarse en várices.

Para prevenir las várices, también se recomienda evitar las prendas ajustadas y los zapatos de taco alto y no estar de pie durante períodos prolongados.

Tratamiento de las várices

El tratamiento de las várices puede realizarse en una clínica o en su domicilio. El estado particular en que se encuentren sus venas ayudará a determinar qué tipo de tratamiento es más apropiado para sus várices.

En la actualidad, algunos de los tratamientos más populares para las várices son la eliminación de venas varicosas con láser, la escleroterapia y la cirugía de eliminación de venas varicosas. Los tratamientos con láser son mínimamente invasivos y suelen requerir sólo anestesia local. En el procedimiento, se dirige energía láser hacia las venas afectadas, lo que hace que se reduzcan, estallen o se rompan. En la escleroterapia se utiliza una microaguja para inyectar una solución que hace que las venas varicosas vayan desapareciendo. Los casos más graves en general requieren cirugía de eliminación de venas varicosas, en la que las venas de las áreas afectadas se extraen a través de pequeñas incisiones.

Escleroterapia
La escleroterapia es un procedimiento ambulatorio no quirúrgico diseñado para atenuar el aspecto de arañas vasculares y várices pequeñas y superficiales. A través de la escleroterapia se pueden eliminar las antiestéticas venas varicosas que aparecen en las piernas, el rostro o prácticamente cualquier parte del cuerpo. La escleroterapia es mínimamente invasiva: sólo implica el uso de una micro aguja para inyectar una solución que hace que las venas no deseadas se desvanezcan o desaparezcan.

Candidatos para la escleroterapia
Los candidatos adecuados para la escleroterapia son aquellas personas que tienen arañas vasculares o várices y que desean modificar su aspecto. Los candidatos ideales no son fumadores, se encuentran físicamente saludables y mentalmente estables. Debido a que no se sabe si la solución esclerosante afecta la leche materna, las mujeres embarazadas deben evitar realizarse escleroterapia. Las personas que padecen una enfermedad o afección de transmisión sanguínea que afecte el sistema vascular no deben realizarse escleroterapia.

El procedimiento de escleroterapia
La escleroterapia consiste en inyectar una solución que se introduce directamente en las venas que desean tratarse. En la preparación para el tratamiento, el paciente permanece parado mientras se marcan las venas que se tratarán. Con una micro aguja, se inyecta la solución esclerosante en la vena, lo cual provoca que ésta se endurezca y se desvanezca con el tiempo. Una inyección puede tratar aproximadamente una pulgada cuadrada de piel, y en un solo procedimiento se pueden aplicar numerosas inyecciones, de acuerdo con el tamaño de la zona que se esté tratando. Debido a que el dolor es mínimo o inexistente para los pacientes, rara vez se necesita anestesia. En general, el tiempo de tratamiento dura entre 30 minutos y una hora. Para lograr óptimos resultados, generalmente se requiere realizar dos o más tratamientos de escleroterapia.

Recuperación de la escleroterapia
Después del tratamiento de escleroterapia, se suelen aplicar vendas de compresión para incrementar la presión y reducir la inflamación de las venas. Las vendas generalmente se pueden quitar después de uno o dos días, aunque tal vez sea necesario usar una media de apoyo durante dos semanas aproximadamente. Es normal que se produzcan moretones e inflamación después de la operación. Se recomienda hacer ejercicio moderado para acrecentar la circulación sanguínea. Si se realiza escleroterapia en la pierna, es aconsejable que la mantenga elevada. Las complicaciones de la escleroterapia pueden ser coagulación de la sangre, inflamación en la piel, reacciones alérgicas y cambio en la pigmentación de la piel, aunque es rara que ocurran.

Resultados de la escleroterapia
El objetivo de la escleroterapia es mejorar el aspecto de las venas antiestéticas. Después de cada sesión de escleroterapia, las venas se irán aclarando. Sin embargo, debido a que por lo general se producen algunos moretones, puede que no se vean los resultados durante dos semanas. La escleroterapia no evita que se formen nuevas venas varicosas en la superficie de la piel, por lo tanto no debe considerarse como una solución permanente para tratar las arañas vasculares y las várices. La mayoría de los pacientes quedan conformes con los resultados de la escleroterapia y disfrutan del aspecto mejorado de su piel.

 
 
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